GONZÁLO FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA

 El héroe que olvidé... y no debería haberlo hecho.




"A enemigo que huye, puente de plata"

   (Frase atribuida al Gran Capitán)







   Hace unos días vi un vídeo en Youtube en el que hacían la siguiente pregunta: ¿Qué héroe español te llama más la atención? Y me quedé en blanco, pensé en varios nombres, pero no dije el que, en realidad, siempre me ha impresionado más.

   Más tarde, casi con cierta incomodidad, me vino a la cabeza el nombre que estaba buscando: el Gran Capitán.

   ¿Cómo es posible olvidar a alguien así?

Un hombre en un momento de cambio:

   Detrás de Gonzalo Fernández de Córdoba hay una persona, un hombre situado en un punto decisivo en la historia: finales del s. XV y principios del s. XVI.
   
   En ese momento España acababa de cerrar una etapa con la toma de Granada en 1492. Los Reyes Católicos consolidaban su poder y el horizonte se abría hacia Europa. En ese contexto, Italia se convirtió en la tierra de disputa entre potencias (Francia, España...) Era una parte del continente europeo que estaba redifiniendo el equilibrio político de Europa. Y en este lugar y momento entra él.

Gonzalo Fernández de Córdoba
   El Gran Capitán nació en 1453 en Montilla (Córdoba) en una familia noble que se dedicaba desde siempre a la ganadería y a la guerra. Gonzalo era el hijo menor de la familia y, como todos los títulos del padre fueron heredados por su hermano mayor, él tuvo que ir a la corte a ganarse la vida. Su primer trabajo allí fue el de paje del infante Alfonso, pero después pasó a ser uno de los capitanes de la Guerra de Granada que comenzó en 1481. En esta guerra destacó por sus dotes militares a las que unió su capacidad diplomática (que aprendió de Fernando el Católico en sus primeras campañas militares).

El estrecho de Mesina
   Un poco más tarde, en torno a 1495, nuestro protagonista fue enviado por los Reyes Católicos a Sicilia para vigilar el estrecho de Mesina. Pero no se quedó mucho tiempo allí, pues la situación del reino de Nápoles, que perteneceía al rey Fernando el Católico, estaba en una mala situación.






Reino de Nápoles
   El rey Carlos VIII de Francia había conquistado el reino de Nápoles y la hermana del rey Fernando el Católico pidió ayuda a Gonzalo Fernández de Córdoba. Él luchó y recuperó Nápoles... pero, ¿Cómo lo hizo?, ¿Cuál fue su secreto?



 
   Se trataba de luchar contra el ejército francés, uno de los más importantes a nivel europeo... pero tenía que conseguirlo con un ejército desorganizado, en el que sobraban ballesteros y jinetes ligeros mientras que faltaban arcabuceros, cuerpo de infantería y caballería pesada... Además, tras las derrotas recibidas, la moral de los soldados no estaba en su mejor punto.

   Gonzalo Fernández de Córdoba se basó en tres elementos, a saber, tomaba la guerra como un trabajo en equipo, por lo que cada soldado tenía una función que cumplir en el campo de batalla, organizó el cuerpo expedicionario y, por supuesto, le dio la importancia debida a la caballería pesada dentro del ejército para equipararlo a los ejércitos europeos. Y otra cosa más, se basaba más en la forma de luchar, en la organización del ejército en el campo de batalla más que en la fuerza del mismo.

  Después de esto su fama en el ámbito militar creció mucho en toda Europa, tanto que le dio el sobrenombre por el que se le conoce, el Gran Capitán. Así, murió en Granada en 1515 debido a una grave enfermedad y está enterrado en el convento de los Jerónimos.

   Después de ahondar en este personaje, pienso que hay héroes que no se olvidan porque se les estudia, sino porque cambian la forma en la que entendemos su tiempo. El Gran Capitán fue un militar brillante, pero también alguien que intuyó que la guerra estaba dejando de ser un choque de fuerza bruta para convertirse en algo más organizado y moderno. Y la pregunta que me surge ahora es: ¿Cuántas personas como él seguimos dejando fuera cuando pensamos en nuestra propia historia?

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Comentarios

  1. Lo recuerdo del colegio por las famosas cuentas del Gran Capitán. Las imposibles de saldar.
    Un saludo

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